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Rodando con una DSLR

Como ya apuntábamos en anteriores entradas en este blog, este último cortometraje es para nosotros una novedad en cuanto a técnica de rodaje se refiere, pues nos adentramos en el mundo del vídeo digital de alta definición capturado con una cámara réflex digital de formato APS-C, con las evidentes ventajas a nivel de resultados pero con los inconvenientes de un procedimiento algo más complejo. 
imagen del rodaje Los susurros amargos de las cigarras con la Canon Eos 7D

Este pequeño artículo no tiene ninguna otra pretensión que explicar de forma muy sencilla lo que muchos nos han preguntado, ¿por qué rodamos este corto con una cámara de fotos? Son valoraciones y reflexiones personales que elaboro a partir de mi formación, observación y análisis, y en ningún momento pretenden ser un manual de vídeo digital DSLR. Expertos abstenerse.

Breve introducción. Sistemas.

A diferencia de este último proyecto, todos nuestros cortometrajes se han rodado con cámaras de vídeo, ya sea en Video8, Hi8 (analógico) y DV y HDV (digital), al margen de alguna incursión en súper-8. Si bien hemos intentando siempre acercar la imagen lo más posible a la estética cinematográfica, el vídeo capturado por una videocámara, por pro que sea, siempre tiene un look más televisivo. Se trata de una impresión que llega a nosotros como una sensación de mayor objetividad que la que ofrece el cine cuando se visiona desde un televisor. En mi opinión se trata de una percepción aprendida pasivamente y que pasa a formar parte de nuestra cultura audiovisual de forma inconsciente. El aspecto formal de las imágenes ayuda a diferenciar ficción y realidad al visionar determinadas imágenes en un televisor.
El aspecto que ofrece el cine, con unos niveles de contraste más “apretados”, de profundidades de campo inferiores y la sensación de cadencia “progresiva” en vez de entrelazada en comparación con el vídeo son, en definitiva, patrones visuales que alejan un poco más a la cámara cinematográfica de la capacidad de captar objetivamente que la cámara de vídeo. Son cuestiones formales, estéticas, que se incorporan en nuestra percepción de la imagen en movimiento en una pantalla.
                                                                                                                                                                             
     

2 cámaras actuales, standards en su campo: cine  (Panavision de 35mm) y televisión (Sony Betacam SX)

El cine, con la llegada del vídeo, se especializa con más efectividad en el ámbito de la ficción y el vídeo de la vida diaria, de la televisión, las noticias y el entretenimiento debido a su inmediatez.
Hay que matizar que no siempre existe esta diferenciación tan clara (aunque sea la tendencia general). Se ha puesto de moda emular la estética cinematográfica en el ámbito del documental, sobretodo en los trabajos más personales, lo que a mi modo de ver puede resultar algo “nocivo” a la sensación de realismo que se pretenda ofrecer, al margen de la evidente convicción de estos realizadores que esta estética y forma son más atractivas para su proyecto. 
Desde hace años, y por la dificultad económica que para muchos implica acceder a la técnica del cine, se intenta por diversos sistemas emular sus aspectos formales desde el vídeo, formato mucho más accesible al gran público y al cineasta aficionado. En términos generales hay tres motivos que se han desarrollado para conseguir esta estética fílmica.
  1. Reducir la profundidad de campo
  2. Aumentar el contraste de las imágenes y reducir ligeramente la viveza de los  colores
  3. Conseguir una reproducción progresiva de las imágenes por medios electrónicos (no entrelazada) durante la grabación o la postproducción. 
Por una parte, se intenta acceder a esta impresión a través de medios ópticos usando distancias focales superiores, (más zoom) para conseguir fondos más desenfocados respecto al motivo principal (menor profundidad de campo). La diferencia viene dada por el tamaño del fotograma de 35mm respecto al sistema de sensores del vídeo, estos últimos mucho más pequeños que como mucho hasta ahora han sido de ½ pulgada o 1/3 de pulgada en los sistemas profesionales.  
Últimamente, y para potenciar precisamente esta reducción de espacio dentro de la zona de enfoque, están apareciendo en el mercado complejos adaptadores de ópticas fotográficas de paso universal que son muy parecidas a las usadas en cine, que acopladas enfrente del objetivo fijo de la cámara de vídeo consiguen resultados bastante convincentes a fuerza de reducir diafragmas (menor capacidad de recepción lumínica) y aumentando el peso y manejabilidad de la cámara. Además, son aparatos de coste elevado.
En esta imagen, una cámara como la nuestra (canon XH-A1 HDV) con un adaptador a ópticas fotográficas de 35mm, modelo Letus extreme 35mm

el kit de la cuestión: el tamaño del sensor

El vídeo tiene, originalmente, una mayor fluidez y suavidad de movimiento gracias al barrido en campos en el sistema tradicional entrelazado. El cine proyecta entero cada uno de los fotogramas, ofreciendo una sensación distinta al captar fotogramas completos en décimas de segundo ante nuestros ojos, lo que provoca un leve efecto estroboscópico que es algo irreal cuanto menos. Para conseguir este efecto, se recurre a la exploración progresiva de los CCD o CMOS que permiten visualizar cada fotograma completo y no dividido por campos mezclados con el anterior o el siguiente.  
Si la exploración del sensor (o sensores) es entrelazada siempre se puede recurrir en postproducción no lineal al renderizado progresivo, aunque de menor calidad según los puristas...  
El nivel de contraste y niveles también es muy distinto cosa que lleva a muchos realizadores que trabajan en vídeo a forzar estos valores durante la edición (o proceso de etalonaje aunque este término se refiere más bien al cine).  
Aunque en años pasados hubo incursiones del vídeo en HD para proyectar posteriormente en 35mm en las salas comerciales, desde no hace mucho tiempo se ha instalado y consolidado en el mercado el sistema llamado Red One.

El sistema Red One se está consolidando en el rodaje de cine comercial y publicidad

Muchas de las actuales películas y spots publicitarios utilizan esta nueva tecnología que se basa en un sistema modular que crea archivos de vídeo de alta definición con la ventaja de empezar a usar un sensor similar al tamaño original de un fotograma de 35mm. Se trata pues de una cámara que literalmente puede sustituir a la cámara de cine, consiguiendo una calidad estética y técnica más que suficiente y permitiendo incluso la edición previa digitalmente de manera que sólo en el último paso se traslada al negativo el contenido para su proyección estándar en las salas de cine. Aunque es un sistema mucho más económico de cine digital (en comparación con la Sony F-35 con sensor de tamaño similar que alcanza los 200.000€!) no es un formato al que los realizadores de cortometraje sin presupuesto -o muy reducido- puedan acceder.
La pionera EOS 5D Mark II . Situación actual en el mercado

Si hace unos años irrumpió con fuerza la Alta Definición, entrando en el ámbito doméstico y semi profesional con más impulso que en el sector profesional debido a sus astronómicos costes y las necesidades de sustitución de todos lso sistemas, actualmente vivimos el boom de la aparición de las DSLR en el ámbito del vídeo HD. La Canon EOS 5D Mark II fue una pionera en este sentido, una cámara de acceso al campo profesional que añadía un plus exclusivo que sorprendió al sector de la fotografía y al del vídeo. Podía grabar vídeo full HD en formato MOV y códec H264, con una velocidad de datos de hasta unos 40mbps (el HDV ofrece unos 25mbps) aprovechando las ventajas de la calidad de la fotografía en el ámbito de las réflex digitales, es decir, acercaba el vídeo digital HD al cine, puesto que usaba lentes intercambiables de 35mm combinadas con un sensor enorme inusual hasta ahora para la aptura de vídeo (incluso más grande que el tamaño normal de un fotograma de 35mm de cine). Se conseguían los anhelados efectos de baja profundidad de campo, un mejor contraste combinado con la exploración progresiva nativa.
La polémica estaba servida. Se habló de intrusismo de la fotografía en el campo de los operadores de cámara, un reportero gráfico podía fotografiar y grabar en vídeo una noticia con la misma cámara... Luego se observó que esto no era del todo así, por la dificultad añadida que tiene una réflex para usarla como cámara de vídeo: no es una videocámara práctica ni ergonómica, es imposible seguir una escena “improvisada” manteniendo el foco. Además, el audio es una asignatura pendiente, al menos a nivel de control y entradas de micro profesionales. Tampoco el uso del zoom es práctico, al no ser motorizado sinó manual. Tampoco está claro que un sensor "fotográfico" aguante mucho tiempo en funcionamiento, y de hecho está  probado que se calientan en exceso. Las tomas están limitadas 12 minutos y la duración de las baterías es mejorable.
Además, Canon sirvió durante mucho tiempo la 5D Mark-II sin funciones de control manual de los ajustes en el uso de vídeo... Aunque después añadió actualizaciones de firmware que ya lo permitieron, al poco de presentar en el mercado su hermana pequeña, la EOS 7D con sensor APS-C (osea, no era una full-frame pero de tamaño más similar al cuadro del negativo del cine).

La aparición pues de estas réflex con vídeo revoluciona el campo del cine amateur y de la publicidad, el videoclip, etc... muchos realizadores prueban el sistema y se sorprenden de la calidad que ofrece, y algunos anuncios emitidos por televisión están rodados con una 5D o 7D... (sin ir más lejos el último episodio de House se rodó con la 5D).
Sin embargo la comodidad de trabajo se aleja mucho de la funcionalidad de una cámara de vídeo, con lo que han proliferado desde hace poco en el mercado accesorios de todo tipo para mejorar la ergonomía del sistema, como visores ópticos para un mejor control del enfoque, etc...
Parece que son hermanas pequeñas del sistema Red One aunque aún queda un detalle importante: que sean capaces de almacenar las imágenes en formato RAW, seguramente técnicamente posible pero que destrozaría productos de superior nivel y les sacaría los colores por sus precios descomunales y desproporcionados (por ejemplo, la F35 de sony llega a los 200.000€ con un sensor ligeramente inferior al de la Canon 5DM2, que vale no más de 3000 €, con la ventaja de usar targetas CF)... Todos estos datos dan mucho que pensar, sospechar de los precios desorbitados de equipos estándard de la industria... inalcanzables, de coto privado... en todo caso, las DSLR ofrecen tecnología más accesible, permitiéndo(nos) resultados de gran nivel impensables hace pocos años...



¿Por qué rodamos este corto con una cámara de fotos? 

Si alguien ha llegado a leer hasta aquí entenderá los motivos que responden a la pregunta: calidad cinematográfica –¡por fin!- a nuestro alcance. Misma resolución a nivel de “pixeles”, pero con un mejor detalle, contraste, color y textura.  Evidentemente ha sido un cambio a nivel técnico para nosotros, puesto que se han rodado casi todos los planos con ópticas fijas manuales antiguas mediante adaptadores a bayoneta canon (las ópticas autofoco tienen un recorrido del anillo de enfoque muy corto más apto para la fotografía); ha sido un trabajo mucho más exigente en cuanto al enfoque, la iluminación y el control de contraste...

Plano rodado con la EOS 7D con un 50mm manual Yashica 1.8 del último corto de SIS92

El sonido lo hemos grabado a parte con dos micros externos consiguiendo dos pistas independientes que luego ha sido necesario sincronizar plano a plano, y por último ha obrado el milagro de la aparición del premiere CS5 de adobe que permite una edición más fluida con el formato de los archivos que genera la cámara. 
Con todo, parece imposible ahora que rodemos ficción de nuevo con una cámara de vídeo HD, aunque la evolución de la técnica y la demanda de esta estética cinematográfica está haciendo que los fabricantes como Sony y Panasonic estén trabajando en prototipos de cámaras híbridas, videocámaras con sensores APS-C o Full-Frame de ópticas fotográficas intercambiables...

Sony y Panasonic trabajan en videocámaras con sensores CCD o CMOS de gran tamaño

...el tiempo dirá como siguen, aunque está claro que según el tipo de rodaje hace que este sistema no sea óptimo para el reportaje (aunque sí admite el documental), la televisión o el consumo doméstico en general... quizá se abra una división clara y especializada, dónde habrá que escoger un tipo de cámara en función del tipo de producto que se desee realizar, donde el tipo de sensor de detrás el objetivo tendrá la clave: estética cinematográfica o funcionalidad televisiva...

ejemplo de documental dónde sí es posible rodar con una DSLR

Albert Miró 2010 - SIS92producciones

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Mr. selfdestruction dijo...
Muy bien explicado, el tema, si señor!

Anónimo dijo...

Muy bueno el articulo personal.
Esto sera la revolucion del cine?la entrada de los pobres al mercado?
dejara de ser elite?
saludos, y exitos en todo

Joaquín G. dijo...

Me parece estupendo, pero no me termina de convencer. Las DSLR no están totalmente especializadas para grabar durante periodos largos. Con el sensor CMOS se sobre calienta y no es aconsejable estar más de 15 minutos grabando. Yo también realizado cortometrajes, pero de momento con videocámaras caseras. Pasen y vean mi blog:
http://emotionspixture.blogspot.com

También añadir de que estas cámaras, tienen lo que yo denomino un defecto llamado "Efecto persiana" y es que si tu giras de lado a lado la imágen (horizontalmente) a una velocidad "rapidita", la imágen se curva en la dirección girada.

Yo ahora estoy en decisión de comprarme la Panasonic AG-HPX171E o la XH A1s. En fin.

Un saludo, Joaquín G.

Anónimo dijo...

Extraordinario artículo. Es muy cierto que las cámaras réflex están a años luz de igualar en comodidad y versatilidad a las cámaras de vídeo, pero también es muy cierto que recientemente grabamos un spot para Hewlett Packard con una Canon 5D MarkII y el resultado fue absolutamente cinematográfico! Para hacer justicia hay que decir que la cámara estaba en muy buenas manos, o lo que es lo mismo, sin la intervención de un excelente cámara, no hay réflex que de un buen resultado, o por lo menos de un modo "fluído".

Un saludo a todo el equipo de Sis92

Anónimo dijo...

Hola primero decir que se bastante poco de fotografia, pero me pregunto utilizar este tipo de camaras para video no acorta enormemente la vida util de la camara. he leido en algunos foros que la canon 5D o la 7D usada con normalidad aguanta unos 200 o 250 mil disparos, a partir de hay el obturador queda para basura, tengo ilusión por grabar algunos videos musicales, sin la menor intención de que pasen del ambito personal, y utilizar una de estas camaras (de segunda mano) es lo más economico que he encontrado hasta el momento. pero mi temor es que al segundo video, a la camara se le rompa algún componente fruto del desgaste, si alquien me puede comentar algo al respecto me ayudaria enormemente, pues tengo la posibilidad de adquirir una eos 5d Mark II bastante economica, gracias


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